Guías de mercado

Qué es el DAX 40: cómo funciona y qué revela sobre el mercado alemán

Pocos índices reflejan con tanta claridad el pulso de una economía exportadora como el DAX 40.


Basta con abrir cualquier portal financiero para encontrar su cotización actualizada al segundo, acompañada casi siempre del mismo tipo de titular: “sube porque mejoran los datos de manufactura”, “baja porque se tensa el comercio internacional”, “sube porque el euro se deprecia frente al dólar”.


Esa lectura no es incorrecta, pero resulta insuficiente.


Explica el estímulo que provoca el movimiento y deja fuera precisamente lo que permite comprender por qué el precio reacciona con esa intensidad concreta, en ese momento concreto, y no en otro.


El DAX 40 no es solamente un número que reacciona a la actualidad económica alemana.


Es el resultado visible de una interacción constante entre dos tipos de capital con objetivos, recursos y horizontes temporales completamente distintos: el capital institucional y el capital minorista.


Comprender esa interacción es el propósito real de esta guía.


No se trata de memorizar qué compañías componen el índice en la actualidad, ni de repetir de memoria su fecha de creación.


Se trata de entender qué revela su comportamiento sobre quién está actuando en cada fase del mercado, con qué intención y qué consecuencias suele tener esa actuación sobre el desarrollo posterior del precio.


A lo largo de esta guía se analizará qué es el DAX 40, cómo se calcula, qué empresas lo componen, cuál ha sido su evolución histórica y, sobre todo, cómo puede interpretarse su comportamiento desde una perspectiva estructural e institucional.


Esta es la lectura que se aplica cada semana en EuroTradingLab.

Qué es el DAX 40

El DAX, abreviatura de Deutscher Aktienindex, es el principal índice bursátil de Alemania.


Está compuesto por las 40 empresas de mayor capitalización y liquidez que cotizan en el segmento Prime Standard de la Bolsa de Fráncfort, seleccionadas y revisadas periódicamente por Deutsche Börse, la sociedad que gestiona el mercado alemán.


Su valor se calcula ponderando la capitalización bursátil de cada componente, ajustada por el capital que realmente se encuentra disponible para negociar en el mercado, free float, con un límite máximo de peso individual del 10 por ciento para evitar que una sola compañía condicione en exceso el comportamiento del conjunto.


Ese límite no es un detalle técnico menor.


Refleja una preocupación explícita por evitar que el índice dependa en exceso de una sola empresa, algo especialmente relevante en un mercado donde compañías como SAP han llegado a representar, en distintos periodos, una proporción muy elevada de la capitalización total del índice.

Qué mide realmente el índice

Cuando se pregunta qué es el DAX, la respuesta habitual se limita a su definición técnica.


Sin embargo, esa definición solo resuelve la mitad de la pregunta.


La otra mitad tiene que ver con qué representa el índice más allá del cálculo matemático que lo sostiene.


El DAX no mide únicamente el rendimiento agregado de 40 compañías.


Mide, de forma indirecta, la salud de la mayor economía exportadora de Europa, la evolución de la demanda industrial global y la intensidad con la que determinadas narrativas —tipos de cambio, comercio internacional, política energética— condicionan el comportamiento de sus principales sectores.


Por este motivo, interpretar el DAX 40 exige mirar más allá del número.


Exige preguntarse qué está ocurriendo realmente detrás de cada movimiento y qué participante lo está protagonizando en cada momento.


Esa es la pregunta que estructura el resto de esta guía.


Para comprender los conceptos necesarios para responder a esa pregunta —tendencia de fondo, contexto actual, estructura de liquidez— se aconseja consultar nuestra colección de conceptos estructurales.

La bolsa alemana y el sistema Xetra

El DAX 40 no puede entenderse de forma aislada.


Forma parte de un sistema más amplio: el mercado gestionado por Deutsche Börse desde Fráncfort, negociado en su práctica totalidad a través de Xetra, la plataforma electrónica que concentra hoy la inmensa mayoría del volumen de contratación de acciones alemanas.

Qué es Xetra

Xetra sustituyó, a partir de mediados de los años noventa, al antiguo sistema de negociación presencial del parqué de Fráncfort, donde la contratación se realizaba todavía de viva voz entre agentes físicamente presentes en la sala.


Desde su implantación, Xetra permite que las órdenes de compra y venta se crucen de forma electrónica y prácticamente instantánea, concentrando la liquidez de las principales compañías alemanas en un único sistema unificado, accesible a participantes de toda Europa.


Esa concentración de liquidez es la que hace posible, precisamente, la existencia de un índice como el DAX 40, capaz de resumir en un solo valor el comportamiento agregado de las compañías más relevantes de ese mercado.

El papel del DAX 40 dentro del mercado alemán

Dentro de este sistema, el DAX 40 cumple una función muy concreta: actuar como referencia agregada del comportamiento de la bolsa alemana.


No es el único índice calculado por Deutsche Börse —existen otros, como el MDAX, centrado en compañías de mediana capitalización, o el TecDAX, orientado a tecnología—, pero es, con diferencia, el más seguido, el más replicado por productos de inversión y el más utilizado como referencia internacional de la economía alemana cotizada.


Esta posición no es casual.


Cuando se habla de bolsa alemana en sentido amplio, con frecuencia se está haciendo referencia, en realidad, al comportamiento del DAX 40.


Sin embargo, conviene no confundir ambos conceptos.


El mercado alemán, en su conjunto, incluye a muchas más empresas que las 40 que forman parte del índice en un momento dado.


Es precisamente en ese mercado más amplio, y en la liquidez que Xetra concentra, donde el capital institucional encuentra el volumen suficiente para operar sin distorsionar en exceso el precio de sus posiciones, y es esa misma liquidez la que convierte al DAX 40 en el escenario preferido para observar su comportamiento.

Composición: quién forma el DAX 40

Las empresas que forman parte del DAX 40 no se seleccionan de forma automática ni exclusivamente en función de su tamaño.


Existe un proceso de revisión periódica, sostenido por criterios técnicos definidos y supervisado por Deutsche Börse, que determina qué compañías permanecen en el índice, cuáles se incorporan y cuáles son excluidas.


Comprender este proceso resulta fundamental, porque explica por qué la composición del índice no es estática, sino que evoluciona en función de la actividad real del mercado.

De 30 a 40: la reforma que cambió las reglas del juego

Durante más de tres décadas, el DAX estuvo compuesto por 30 empresas, un número que se convirtió casi en sinónimo del propio índice.


Esa cifra cambió en septiembre de 2021, cuando Deutsche Börse amplió el índice a 40 componentes en el marco de una reforma mucho más profunda de lo que sugiere el simple cambio numérico.


El detonante de esa reforma fue el escándalo de Wirecard, la compañía de pagos digitales que llegó a formar parte del DAX y que se derrumbó en 2020 tras destaparse un fraude contable de gran magnitud, dejando al descubierto lagunas relevantes en los criterios de admisión y supervisión del índice.


Como respuesta, Deutsche Börse no se limitó a ampliar el número de componentes.


Introdujo también la obligación de que las empresas del índice presenten beneficios positivos en al menos dos de los últimos ejercicios fiscales y estableció comités de revisión trimestral más estrictos sobre la elegibilidad de cada compañía.


Este episodio no es simplemente una curiosidad histórica sobre el índice.


Es un recordatorio de que la composición de cualquier índice bursátil responde a decisiones humanas e institucionales, tomadas en respuesta a fallos concretos, y no a un proceso puramente mecánico ajeno a la realidad del mercado.

Criterios de selección y ponderación

Más allá de la reforma de 2021, los criterios que determinan la permanencia de una empresa en el DAX 40 giran en torno a dos ejes principales: la capitalización bursátil ajustada por free float, y el volumen de negociación efectivo en Xetra durante el periodo de revisión.


Una compañía puede incorporarse al índice si supera los umbrales exigidos en ambos criterios, y puede ser excluida si otra empresa candidata los supera de forma más holgada en la revisión trimestral correspondiente.


Una vez dentro del índice, el peso de cada empresa se determina en función de esa misma capitalización ajustada, con el límite máximo del 10 por ciento ya mencionado.


Esta combinación de criterios tiene una consecuencia relevante para cualquier participante del mercado.


La composición del DAX 40 de hoy no es la misma que la de hace diez años, y no será exactamente la misma dentro de otros diez.


Empresas que en su momento fueron pilares del índice han sido sustituidas, con el paso del tiempo, por compañías de sectores que apenas tenían representación bursátil relevante en Alemania décadas atrás, especialmente en el ámbito del software y la tecnología aplicada a la industria.

Sectores y concentración: una economía industrial y exportadora

Si existe un rasgo que distingue al DAX 40 frente a otros grandes índices europeos, ese rasgo es su fuerte orientación industrial y exportadora.


El automóvil, la maquinaria industrial, la química y los bienes de equipo concentran una parte muy significativa de la capitalización del índice, en un contraste marcado con índices de mayor peso financiero, como el IBEX 35, o de mayor peso tecnológico, como el NASDAQ 100.


Esta orientación no es casual: refleja el modelo económico alemán, tradicionalmente sostenido sobre la exportación de bienes industriales de alto valor añadido hacia el resto del mundo, y muy particularmente hacia China, uno de los principales destinos de las exportaciones alemanas.


Junto a este núcleo industrial, el DAX incorpora también un peso creciente del sector tecnológico y del software, con SAP como principal exponente, así como una presencia relevante del sector salud y farmacéutico.


Esta combinación de sectores con sensibilidades distintas —industrial, tecnológico, sanitario— es lo que define la personalidad estructural del DAX: un índice donde el tipo de cambio del euro, la demanda china de maquinaria y las políticas comerciales internacionales pesan mucho más que en índices con menor vocación exportadora.


En nuestro centro de inteligencia estructural se organiza e interpreta estadísticamente la personalidad estructural del DAX 40 y los principales índices de referencia con datos, no con intuición.

Historia y evolución del DAX

Orígenes

El DAX comenzó a calcularse oficialmente el 1 de julio de 1988, con un valor base de 1.000 puntos referenciado retroactivamente al 30 de diciembre de 1987.


Su creación respondió a la necesidad de disponer de un indicador unificado y fiable del mercado bursátil alemán, en un momento en que Fráncfort competía por consolidarse como la principal plaza financiera continental frente a otros centros europeos.


Apenas un año después de su lanzamiento, el índice se vería sacudido por uno de los acontecimientos más determinantes de la historia alemana reciente: la caída del Muro de Berlín en noviembre de 1989, y el proceso de reunificación que siguió.


La reunificación trajo consigo años de fuerte inversión en infraestructuras y una profunda transformación económica, cuyos costes y beneficios se fueron reflejando de forma gradual en el comportamiento del índice durante toda la década de los noventa.

La burbuja tecnológica, 2008 y el escándalo Wirecard

A finales de los años noventa, el DAX vivió un episodio muy particular ligado a la privatización de Deutsche Telekom, cuyas sucesivas salidas a bolsa fueron promovidas activamente entre el pequeño inversor alemán bajo el eslogan de la Volksaktie, la acción del pueblo.


Miles de particulares invirtieron en la compañía atraídos por esa narrativa, coincidiendo con el auge especulativo de las empresas tecnológicas y de telecomunicaciones a nivel global.


El posterior estallido de la burbuja tecnológica en el año 2000 provocó una caída muy pronunciada del valor de Deutsche Telekom y de otras compañías del índice, dejando una cicatriz duradera en la confianza del inversor minorista alemán hacia la bolsa, cuyos efectos se prolongarían durante años.


La crisis financiera global de 2008 golpeó al DAX desde un ángulo distinto al de otros índices europeos.


Al tratarse de una economía profundamente exportadora, el índice sufrió con especial intensidad el colapso del comercio internacional que siguió a la crisis, más que por una exposición directa al sistema financiero alemán, que resultó comparativamente menos dañado que el de otros países europeos.


Más de una década después, en 2020, el índice viviría uno de los episodios más singulares de su historia reciente: el colapso de Wirecard, una de sus propias componentes, tras destaparse un fraude contable de más de 1.900 millones de euros en activos inexistentes.


Este episodio, ya mencionado en el apartado de composición, no solo provocó pérdidas cuantiosas entre los inversores de la compañía, sino que forzó una revisión completa de las normas de admisión y supervisión del propio índice, cuya consecuencia más visible fue la ampliación de 30 a 40 componentes en 2021.

El escándalo de las emisiones y su huella en el sector del automóvil

Ningún repaso histórico del DAX estaría completo sin mencionar el escándalo de las emisiones que estalló en septiembre de 2015, cuando se descubrió que Volkswagen, una de las compañías con mayor peso histórico del índice, había manipulado de forma deliberada los resultados de las pruebas de emisiones contaminantes de millones de vehículos diésel vendidos en todo el mundo.


La noticia provocó un desplome inmediato y muy pronunciado de la cotización de Volkswagen, arrastrando en menor medida al resto de fabricantes de automóviles presentes en el índice, ante el temor a que la investigación se extendiera a otras marcas del sector.


Más allá del impacto inmediato sobre el precio, el episodio tuvo consecuencias estructurales duraderas para el sector automovilístico alemán dentro del DAX: aceleró la presión regulatoria sobre los motores de combustión en toda Europa y forzó a las principales compañías del sector a redirigir inversiones muy significativas hacia la electrificación de sus gamas, un proceso cuyos efectos sobre la rentabilidad del sector siguen siendo visibles años después.


Este episodio ilustra un patrón que se repite con frecuencia en la historia del DAX: dada la elevada concentración del índice en un número reducido de sectores industriales, un problema específico de una compañía o de un sector puede tener una repercusión sobre el conjunto del índice que sería mucho más diluida en índices con una composición sectorial más diversificada.


Nuestra sección resumen de mercado muestra permanentemente la situación actual del DAX 40 dentro del panorama bursátil internacional.

Qué explica esa historia sobre su comportamiento actual

Estos ciclos no son simple contexto histórico.


Explican, en gran medida, por qué el DAX 40 mantiene hoy una sensibilidad particularmente elevada al comercio internacional y al tipo de cambio del euro frente al dólar, por qué su correlación con la demanda industrial china sigue siendo tan estrecha y por qué la exigencia de rentabilidad y transparencia contable se ha vuelto un criterio explícito de permanencia en el índice tras el episodio Wirecard.


Comprender esta historia no es un ejercicio de memoria.


Es una herramienta de interpretación: permite reconocer con mayor claridad por qué el índice reacciona como lo hace ante determinadas narrativas y por qué ciertos niveles del pasado continúan condicionando su comportamiento presente.


Nuestra sección de actualidad institucional está precisamente diseñada para aprender a interpretar el mensaje que se esconde detrás de esas narrativas que el capital institucional articula mediante noticias para dirigir el sentimiento inversor en los mercados.

Cómo se comporta el DAX 40: volatilidad, liquidez y sesgo estructural

La mayor parte del contenido disponible sobre el DAX 40 se detiene justo en el punto donde comienza lo verdaderamente relevante.


Explica qué es el índice, cómo se calcula y qué empresas lo componen.


Pero rara vez explica por qué se comporta como se comporta, ni qué revela ese comportamiento sobre quién está actuando realmente en cada fase del mercado.


Este apartado aborda precisamente esa cuestión.

Volatilidad: cuándo y por qué se intensifica

La volatilidad del DAX 40 no aparece de forma aleatoria a lo largo del tiempo.


Tiende a concentrarse en momentos y zonas concretas del gráfico: cerca de niveles de soporte o resistencia relevantes, tras la formación de rupturas fallidas, o coincidiendo con la publicación de datos de comercio exterior, producción industrial o pedidos de fábrica alemanes, así como con decisiones de política monetaria del Banco Central Europeo.


La interpretación más habitual de estos episodios de volatilidad tiende a ser superficial.


Se asume que el mercado está simplemente reaccionando a la noticia del momento y que esa reacción explica por completo el movimiento observado.


Sin embargo, esa lectura suele quedarse en la superficie del fenómeno.


En numerosas ocasiones, el incremento de volatilidad no es una simple reacción a la información disponible.


Es, más bien, el resultado visible de la necesidad del capital institucional de atraer la atención del capital minorista en un momento determinado, bien para encontrar la contrapartida necesaria que le permita acumular posiciones adicionales, bien para distribuir posiciones que ya ha construido previamente.


Cuando la amplitud de las barras en el gráfico se incrementa de forma notable respecto a las sesiones anteriores, ese aumento suele reflejar un cambio en el grado de participación del mercado, no necesariamente un cambio en su dirección estructural de fondo.


En la sección fundamentos de mercado hablamos en gran profundidad de la volatilidad y otros mecanismos que intervienen en la formación del precio del DAX 40 y del resto de índices para comprender mejor el comportamiento de los mercados.

Estructura de liquidez: soportes y resistencias como zonas de interacción

La liquidez del DAX 40 no se distribuye de manera uniforme a lo largo del gráfico.


Se concentra en niveles muy concretos: zonas donde, en el pasado, se ha producido un volumen de negociación especialmente elevado en Xetra y donde, por tanto, existe una acumulación significativa de órdenes pendientes de ejecución.


Es precisamente en estas zonas donde el precio tiende a ralentizar su desplazamiento, a reaccionar con mayor intensidad o a formar las estructuras que posteriormente se convierten en soportes o resistencias relevantes para el desarrollo futuro del mercado.


La interpretación convencional de estos niveles suele limitarse a su función técnica: un soporte es un nivel donde el precio ha rebotado anteriormente, y una resistencia es un nivel donde el precio ha encontrado dificultades para continuar su avance.


Esa descripción es correcta, pero incompleta.


Un soporte no es simplemente una línea trazada sobre un gráfico.


Es, con frecuencia, una zona donde el capital institucional acumuló posiciones en el pasado y donde resulta razonable esperar que vuelva a actuar si el precio regresa a ese nivel en el futuro.


De forma equivalente, una resistencia suele señalar una zona donde ese mismo capital distribuyó posiciones previamente, lo que explica por qué el precio encuentra allí una oferta capaz de frenar su avance.

Sesgo estructural: tendencia de fondo y contexto

Todo movimiento del DAX 40 puede analizarse desde dos planos complementarios.


El primero es la tendencia de fondo: la dirección predominante que ha mantenido el precio durante un periodo prolongado y que refleja qué grupo —compradores o vendedores— ha mantenido el control estructural del mercado.


El segundo es el contexto actual: la fase concreta en la que se encuentra el precio dentro de esa tendencia de fondo, ya sea un impulso direccional, una corrección o un rango de consolidación.


La combinación de ambos planos permite plantear un sesgo de mercado razonado, en lugar de una simple opinión sobre si el precio va a subir o a bajar en las próximas sesiones.


Un sesgo alcista sostenido por una tendencia de fondo sólida no se invalida por una simple corrección de corto plazo asociada, por ejemplo, a un dato de producción industrial puntualmente débil.


Del mismo modo, un rango prolongado tras un impulso alcista no implica necesariamente el fin de la tendencia, sino que puede representar, precisamente, una fase de reacumulación institucional antes de la continuidad del movimiento original.


Evaluar la coherencia de ese sesgo exige contrastarlo frente a la evidencia disponible en el gráfico, en lugar de asumirlo como un punto de partida inamovible.


Un sesgo resulta más sólido cuando la mayoría de las variables estructurales analizadas apuntan en la misma dirección, y más frágil cuando aparecen elementos claramente contradictorios, como una ruptura bajista relevante dentro de una tendencia que hasta entonces se consideraba alcista.


Para conocer el sesgo y el escenario actual del DAX 40 desde nuestra perspectiva, en la sección análisis de mercado analizamos semanalmente los principales índices para que aprendas a replicar por tu cuenta nuestra metodología y construyas tu propio criterio.

Un caso aplicado: los gaps de apertura como huella institucional

Pocas particularidades del DAX 40 generan tanta confusión entre el inversor minorista como sus gaps (o huecos) de apertura: la diferencia, a veces notable, entre el precio de cierre de una sesión y el precio al que abre la siguiente.


La interpretación más habitual entre los participantes minoristas es tratar estos gaps como ruido, como un simple desajuste técnico que conviene ignorar hasta que el precio se ha estabilizado.


Esa lectura es comprensible, pero incompleta.


El horario de contratación de Xetra se solapa solo parcialmente con el del mercado estadounidense y se sitúa varias horas por detrás del cierre de los mercados asiáticos.


Esto significa que, entre el cierre de una sesión europea y la apertura de la siguiente, transcurren varias horas durante las cuales se publican datos macroeconómicos relevantes, se mueven los futuros del índice fuera del horario de contratación del contado y el capital institucional tiene la oportunidad de posicionarse a partir de esa información antes de que el mercado minorista europeo tenga ocasión de reaccionar.


Cuando el DAX 40 abre con un gap relevante al alza o a la baja, en muchas ocasiones no está reflejando una decisión repentina del mercado europeo, sino la consolidación de un posicionamiento institucional que ya se ha ido construyendo durante las sesiones previas a través de los futuros del índice.


El comportamiento del precio inmediatamente posterior a la apertura suele ser revelador.


Un gap que se cierra con rapidez, devolviendo el precio a la zona del cierre anterior, tiende a reflejar una reacción excesiva del mercado ante una noticia puntual, sin respaldo estructural suficiente para sostenerse.


Un gap que se mantiene y sobre el que el precio continúa desarrollándose en la misma dirección, sin embargo, suele ser coherente con un posicionamiento institucional más consistente, que no se limita a una reacción emocional de corto plazo.


Tratar los gaps de apertura del DAX 40 como ruido aleatorio conduce a ignorar una de las señales más directas de la actividad institucional nocturna sobre el índice.


Interpretarlos en su contexto —qué ha ocurrido durante las sesiones previas y cómo se comporta el precio después de la apertura— permite distinguir con mayor criterio entre una reacción pasajera y el inicio de un movimiento con mayor recorrido.


Para disponer de una selección de ejemplos reales de impulsos alcistas y bajistas en el DAX 40 y otras estructuras repetidas con frecuencia en cualquiera de los principales mercados, recomendamos visitar nuestra sección casos de mercado

Cómo interpretamos el DAX 40 en EuroTradingLab

Todo lo desarrollado hasta este punto —composición, historia, comportamiento estructural— constituye el marco necesario para interpretar el DAX 40 con criterio.


Pero ese marco, por sí solo, no resuelve la pregunta que realmente importa a cualquier participante del mercado: qué está ocurriendo ahora mismo y qué es razonable esperar a continuación.


Esa es la función de la metodología de análisis que se aplica en EuroTradingLab.


Cada semana, el DAX 40se analiza atendiendo a dos bloques complementarios.


El primero es el contexto estructural: la tendencia de fondo vigente, el contexto actual dentro de esa tendencia y el movimiento previo que ha dado lugar a la situación presente.


El segundo es la anatomía del precio: la estructura de liquidez sobre la que se está desarrollando el movimiento y el grado de volatilidad que refleja la intensidad de la participación institucional y minorista en cada momento.


La combinación de ambos bloques permite plantear un sesgo de mercado razonado, evaluar su coherencia estructural y definir un escenario acompañado de métricas de consistencia, calidad y confianza que evitan tratar cualquier previsión como una certeza.


Esta metodología no pretende anticipar el futuro con exactitud.


Pretende ofrecer un marco de interpretación sólido, replicable y coherente, que permita a quien lo aplica desarrollar criterio propio en lugar de depender de opiniones externas o de indicadores aislados sin contexto.


La metodología puede consultarse aplicada sobre un caso real en nuestro análisis de ejemplo del IBEX 35, donde se desglosa paso a paso el contexto estructural, la anatomía del precio y el escenario de mercado resultante.


El seguimiento semanal del DAX 40 con esta misma metodología —junto con el resto de los principales índices europeos y estadounidenses— está disponible de forma continuada dentro del Área Premium.

Preguntas frecuentes sobre el DAX 40

¿Cómo se calcula el DAX 40?


Se calcula ponderando la capitalización bursátil de sus 40 componentes ajustada por el capital realmente disponible para negociar (free float), con un límite máximo de peso individual del 10 por ciento por compañía.


¿Por qué el DAX pasó de 30 a 40 empresas?


Deutsche Börse amplió el índice en septiembre de 2021 como parte de una reforma más amplia de sus criterios de admisión, motivada por el escándalo de fraude contable de Wirecard en 2020, que puso de manifiesto lagunas en la supervisión de las compañías del índice.


¿Qué fue el escándalo Wirecard y por qué afectó al DAX?


Wirecard fue una compañía alemana de pagos digitales que llegó a formar parte del DAX y que se derrumbó en 2020 tras descubrirse un fraude contable de gran magnitud. El episodio forzó a Deutsche Börse a reforzar sus criterios de admisión y supervisión, incluyendo la exigencia de beneficios positivos recientes para permanecer en el índice.


¿Qué diferencia hay entre el DAX 30 y el DAX 40?


Son el mismo índice en distintas etapas de su historia. Entre 1988 y septiembre de 2021 el índice estuvo compuesto por 30 empresas y se conocía habitualmente como DAX 30; desde la ampliación de 2021 está compuesto por 40 y se conoce como DAX 40, aunque en el uso cotidiano sigue siendo habitual referirse a él simplemente como DAX.


¿Qué es Xetra y qué relación tiene con el DAX 40?


Xetra es el sistema electrónico de contratación de Deutsche Börse a través del cual se negocia hoy la práctica totalidad del volumen de las acciones alemanas, incluidas las que componen el DAX 40. Es el sistema que concentra la liquidez necesaria para calcular el índice en tiempo real.


¿Por qué el DAX 40 es tan sensible al tipo de cambio del euro?


Porque su composición está muy orientada a la exportación industrial. Un euro más débil abarata los productos alemanes en mercados internacionales y tiende a favorecer a las compañías exportadoras del índice, mientras que un euro fuerte suele tener el efecto contrario.


¿En qué se diferencia el DAX 40 de otros índices europeos como el IBEX 35 o el EUROSTOXX 50?


Principalmente en su composición sectorial: el DAX 40 está mucho más orientado a la industria, al automóvil y a la exportación que el IBEX 35 (con mayor peso bancario) o el EUROSTOXX 50 (diversificado entre varios países de la zona euro). Esa diferencia de composición explica buena parte de sus diferencias de comportamiento.


¿Por qué el DAX 40 suele abrir con gaps o huecos respecto al cierre anterior?


Porque el horario de contratación de Xetra se solapa solo parcialmente con los mercados estadounidenses y asiáticos. Durante las horas en que Xetra permanece cerrado se publican datos relevantes y se mueven los futuros del índice, lo que se traduce en diferencias entre el cierre y la apertura de la sesión siguiente.


¿Cuándo se creó el DAX?


El índice comenzó a calcularse oficialmente el 1 de julio de 1988, con un valor base de 1.000 puntos referenciado de forma retroactiva al 30 de diciembre de 1987.


¿Qué factores suelen mover más al DAX 40?


Los datos de comercio exterior y producción industrial alemana, la demanda china de bienes de equipo, el tipo de cambio euro-dólar y las decisiones de política monetaria del Banco Central Europeo tienden a tener un impacto especialmente marcado, dado el peso exportador del índice.

Sigue el DAX con perspectiva institucional

Esta guía es la fotografía fija.


El DAX 40 se mueve todas las semanas, y su lectura institucional también.


En EuroTradingLab se publican los análisis semanales de seguimiento estructural del DAX 40 y de los principales índices europeos y estadounidenses, aplicando exactamente la misma metodología descrita en esta guía sobre la actualidad de cada mercado.

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